Los trastornos de alimentación, al alcance de cualquiera

Los trastornos de alimentación, al alcance de cualquiera

Cuando hablamos de trastornos de alimentación nos referimos a tres enfermedades principales: anorexia nerviosa, bulimia y los atracones, pues éstos últimos se diferencian de la bulimia aunque estén relacionados. Estos tres trastornos provocan conductas anómalas relacionadas con la alimentación pero la causa real responde a motivos puramente psicológicos. La presión de los demás por adelgazar, los cánones de belleza actuales, la exigencia de uno mismo por llegar a la perfección, o determinadas actividades relacionadas con el deporte o la moda pueden ser razón suficiente como para priorizar la pérdida de peso a nuestra salud y equilibrio psíquico.

Las personas con mayor riesgo de padecer estos trastornos son los adolescentes y jóvenes (un 5% de la población española los sufre) aunque también pueden ocasionarse en etapas adultas. Todos sabemos que nuestras ideas determinan nuestras conductas, y las conductas son las que modifican nuestro carácter y nuestra salud entre muchas otras cosas. Una persona insegura y con poca autoestima es alguien con muchas más probabilidades de padecer un trastorno de alimentación que alguien que se quiera a sí mismo y se valore con sus defectos y virtudes. En una persona insegura tener 5 kgs de peso es una catástrofe que hará que ningún/a otro chico/a le quiera o le desee, mientras que para una persona que se valore a sí mismo sabrá relativizar la situación y entenderá que su inteligencia, simpatía, carisma o cualquier otra virtud que tenga es razón suficiente para que otros lo quieran, tenga o no 5 kgs de sobrepeso o 20. Un mismo hecho se vive de forma muy distinta en función de la madurez y la seguridad en lo que vale uno por sí mismo. Es por ello que los adolescentes y jóvenes son más propensos a estos trastornos, pues ni han alcanzado el nivel de madurez suficiente ni son conscientes aún de lo valiosas que son sus otras muchas cualidades por encima del físico.

Una persona con un trastorno de alimentación siente que su objetivo principal en su vida es adelgazarse, pues a este hecho le ha atribuido erróneamente otros muchos méritos. Una persona con bulimia o anorexia cree que perder esos kgs que  él o ella considera de más es esencial para: “ligar más”, “ser deseado o admirado por aquella persona que él/ella admira o desea”o “ser aceptado/a por otras personas delgadas”. Si observamos bien estas razones podrían resumirse a una y es ser aceptado por otras personas que creemos que ahora no nos aceptan en el grado en que deseamos, y esto no es más que un enorme error, pues qué valor puede tener una persona que no nos quiera, admire o acepte por la simple razón de que tengamos unos kgs de más. La respuesta es ninguno, no es una persona pues que nos quiera y acepte como somos en este momento y por lo tanto no es alguien que nos quiera realmente. Porque quien se ha enamorado de verdad o ha admirado sinceramente a otra persona por motivos reales y no físicos, sabe perfectamente que no importa un ápice si tiene michelines o usa una talla grande de ropa, en realidad no importa nada, porque te encanta esa persona tal y como es. Si lo que pretendemos es que nos acepten dentro de un deporte o en el mundo de la moda, lo primero que debes tener en cuenta es que las consecuencias de estar enfermo pueden deteriorar totalmente tu condición física y tu belleza, de modo que trata de mantenerte siempre en un peso saludable porque puedes perder cualquier opción a ser modelo o deportista si contraes alguno de estos trastornos, y créeme que la línea no la pones tú, sino que te das cuenta de que la has cruzado cuando ya tienes el problema.

 

¿Qué tipos de trastornos de alimentación hay?

La anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa la padecen personas con un altísimo grado de exigencia y de disciplina. El deseo de llegar a un peso que se han marcado como objetivo las hace seguir un régimen super restrictivo en el que cada vez consumen menos cantidad de alimento y pierden el control sobre sí mismas.

La bulimia nerviosa

Una persona bulímica pretende hacer lo que una persona anoréxica pero no es tan disciplinada. Se somete a regímenes restrictivos, pero en un momento dado la ansiedad la supera y come de forma compulsiva. El sentimiento de culpa por no haber logrado su objetivo es tan grande que su nivel de ansiedad se incrementa cada día más.  Se inicia una vorágine de  padecimiento y culpa, que hace que la persona bulímica trate de eliminar ese exceso de comida de su cuerpo a través de vómitos, laxantes, ejercicio en exceso, etc.

Los atracones

Una persona que se va a la nevera y come compulsivamente hasta que se siente mal es alguien que evidentemente tiene problemas de ansiedad derivados de otras causas sociales o psíquicas. Esta persona no trata de perder peso, pero sí se siente cada vez peor consigo misma por el sobrepeso que va acumulando y otras posibles alteraciones como la hipertensión o el colesterol.

En todos estos casos es muy frecuente que se dé la pauta de aislarse de la familia y de los amigos y que las relaciones se dañen gravemente. La preocupación de la familia ante estas conductas hace que el nivel de tensión y el caos familiar llegue a descontrolarse por lo que, en la mayoría de casos, ellos también acaban necesitando ayuda terapéutica.

 

Comportamientos que indican que podemos estar ante un caso de trastorno de alimentación:

Extrema preocupación por el peso y la silueta.

Dar importancia desmedida a la moda y a sus cánones.

Dietas de adelgazamiento autoimpuestas muy restrictivas

Rechazo a las dietas de adelgazamiento prescritas por médicos

Rechazo a tener un peso acorde a su altura y edad

Exceso de ejercicio físico

Comer a escondidas

Atracones

Vómitos y uso de laxantes

Pérdida de peso notable

Ausencia inexplicable de la menstruación en mujeres

La detención del crecimiento en la preadolescencia

Pertenencia a grupos de riesgo (atletas, bailarines o modelos)

Tristeza, aislamiento y búsqueda constante de la perfección

Abandono de responsabilidades

Descontrol emocional

 

 ¿Qué hacer ante la evidencia de uno o varios de estos síntomas?

Hablarlo con el médico de cabecera, acudir a un psicólogo especializado en trastornos de alimentación o llamar a organismos sociales especializados en tratar a personas con Anorexia o Bulimia. Puedes encontrar los teléfonos de estos últimos llamando a tu ayuntamiento o a tu centro de atención primaria.

 

Producto disponible en Amazon.es

 



Publicado por
Publicado el

No hay comentarios!

Deja un comentario

Note: Los comentarios en esta pagina son del punto de vista de los autores, y no necesariamente los de los administradores de Comosehaceencasa.com. Se ruega no usar profanidades, adoptar conductas inapropiadas o hacer spam. Nos reservamos el derecho a eliminar comentarios sin aviso previo si incumplen estas condiciones.

*
*