Las 10 normas de un diabético

Las 10 normas de un diabético

La diabetes es una enfermedad muy frecuente que se caracteriza por presentar un exceso de glucosa (azúcar) en sangre. La glucosa o azúcar es esencial para el funcionamiento de nuestro cerebro y para alimentar a las células de todo nuestro cuerpo, es nuestra fuente principal de energía e incluso cuando no ingerimos carbohidratos (harinas, dulces, verduras o frutas) nuestro cuerpo metaboliza la carne o la grasa para transformarlos en glucosa. Cuando comemos, nuestro sistema digestivo transforma los alimentos en glucosa para que nuestras células lo absorban, y para ello necesita insulina (una sustancia que segrega el páncreas). Si tomamos azúcar en exceso o si nuestro páncreas no funciona correctamente, no habrá suficiente insulina para que la glucosa penetre en las células, por lo que tendremos un exceso de azúcar en sangre. En ese caso padeceremos distintos síntomas que varían en función de la persona: pérdida de peso, mayor ingesta de alimentos (aunque parezca contradictorio), aumento en la  cantidad de orina y en la frecuencia con que se orina, mucha sed y cansancio. Obviamente uno puede sentir sólo algunos de estos síntomas y en muchas ocasiones no se acude al médico a pesar de sufrirlos por no asociarlos con la diabetes. La diabetes es una enfermedad crónica y de no ser controlada puede tener consecuencias graves. Por este motivo los médicos recomiendan cumplir estas normas:

  1. Control del peso: Un diabético debe tener especial cuidado en sus cambios de peso. El sobrepeso agrava esta enfermedad y a su vez, si comenzamos a perder mucho peso podemos encontrarnos en una situación crítica. Lo ideal es que tengas una báscula y vayas controlando tu peso cada mes. Si eres despistado/a ten una libreta donde puedas apuntar tu peso de cada mes.
  2. Medicación: En función de la cantidad de insulina que precisemos, y también según cómo el diabético tolere la insulina en cuestión, su médico le recetará pastillas o inyecciones. El médico también valora la edad del paciente, su estilo de vida, su disposición a inyectarse la insulina y su nivel de dependencia.
  3. Cuidado con los pies: Para un diabético sus pies son su punto débil. Un diabético debe tener especial cuidado en no sufrir lesiones, cortarse con el cortauñas, lastimarse con limas o cualquier otro artilugio, por supuesto está prohibidísimo caminar descalzo por casa o por la playa. Y es que una pequeña lesión en los pies puede llevar a trastornos graves. Es especialmente importante revisarse los pies cada día, limpiarlos y secarlos correctamente. Untarlos con vaselina y usar siempre calcetines limpios y secos es una recomendación que vale la pena seguir.
  4. Alimentación: Ser diabético no es sinónimo de tener una alimentación super restrictiva. Más bien es un cambio de hábitos en el que debes ser mucho más responsable que otras personas con lo que comes. Una alimentación realmente sana consiste en comer verduras, proteínas de carne, huevos y pescado, frutas y cereales, pero todo esto en cantidades limitadas. Aunque no padezcas diabetes no significa que no debas controlar la cantidad de comida que ingieres, tampoco para ti es beneficioso el consumo de harinas y azúcares procesados. Un diabético es una persona que debe ser más estricto en el cumplimiento de estas normas. Puedes comer frutas, quesos o cereales u hortalizas, pero en poca cantidad, lo mismo ocurre con los productos integrales, pero olvídate completamente de las pastas, panes o bollería, porque al estar procesados tu cuerpo va a necesitar más insulina para procesarlos y tendrás un pico de insulina en sangre. Las carnes, pescados y huevos, siempre que los consumas en cantidades lógicas, no presentan ningún problema. Las cantidades de alimento varían en función de tu edad, de tu actividad física y de tu nivel de diabetes. Es ESENCIAL que no saltes ninguna comida y que comas algo cada tres horas.
  5. Cuidado con los ojos: Todos sabemos que el azúcar en sangre y la visión están completamente asociados. Cada dos años como mínimo hay que hacerse una revisión ocular.
  6. Ejercicio físico: Se debe hacer ejercicio regular y moderado, nunca esfuerzos excesivos. Salir a caminar, nadar, ir en bicicleta o hacer pilates o yoga son propuestas perfectas para un diabético.
  7. Estar bien informado: Es importante estar bien informado y contar con todo tipo de apoyos. Hay muchas asociaciones de diabéticos que pueden tener respuestas a nuestras dudas y pueden darnos consejos para mejorar nuestra calidad de vida.
  8. Ser positivos: Todas las enfermedades crónicas afectan al estado anímico de las personas que las padecen. Aún así uno debe responsabilizarse de su propia energía y de cómo esta condiciona nuestra vida y la de los demás. Una mente fuerte es la mejor medicina que uno puede tener.
  9. Estar equilibrados emocionalmente: Si somos personas que tendemos a la ira o a la depresión podemos empeorar muchísimo nuestra enfermedad. Nuestro estado anímico afecta a nuestras hormonas, de modo que deberías poner de tu parte para estar equilibrado aún cuando vengan problemas o decepciones. Una recomendación es que aprendas técnicas de respiración y relajación, y más concretamente a meditar. Los beneficios serán evidentes.
  10. Tener una alarma cerca: Ponte una alarma en el móvil o en un despertador de los de toda la vida. El hecho es que tienes que contar con una ayuda extra para no olvidarte de ninguna toma de insulina. Cuanto más caótico u olvidadizo seas esta norma es más importante para ti. Si tus tomas no son regulares tu cuerpo se sentirá totalmente descontrolado.

 

 

Fotografía de Alden Chadwick



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